


Fue la primera de las infraestructuras que la Comunidad de Madrid puso en marcha dentro del Plan. En 2006, y como consecuencia de la aparición de nuevas tecnologías, se han realizado dos nuevas modificaciones al proceso que han supuesto la automatización del sistema, y que mejoran considerablemente los rendimientos de recuperación:

Además se ha potenciado la separación automática de los plásticos livianos (mayoritariamente PE-BD) y de los metales, ferromangénticos mediante electroimán y no ferromagnéticos mediante corrientes de Foucault.
Este proyecto ha supuesto una inversión de aproximadamente 2.000.000 €, financiados en un 50% por Fondos FEDER, al igual que la instalación de paneles fotovoltaicos llevada a cabo en octubre de 2006.
